Los alambres resuelven tareas de atado, tensado y cercado, siendo un material versátil que se adapta tanto a trabajos de jardín como de construcción liviana.
Alambres galvanizados resistentes a la intemperie
El alambre galvanizado resiste la oxidación en exterior, siendo la opción elegida para cercos, tutorado de plantas o cualquier uso expuesto a la intemperie.
Alambres tejidos para cercos
El alambre tejido en rollo delimita terrenos o corrales, combinándose con postes para armar un cerco perimetral completo.
Cómo elegir los alambres según el uso
El grosor del alambre debe acompañar el esfuerzo esperado: uno fino alcanza para atar plantas, mientras que uno más grueso resiste tensado de cercos o cargas mayores. Guardar el rollo enrollado prolijamente facilita desenrollarlo sin que se enganche o se doble en ángulos raros. Los conectores y uniones resuelven empalmes más firmes que un simple atado con alambre.