Toldos y aleros: protección solar para exterior e interior
Los toldos y aleros protegen la fachada, las ventanas, las terrazas y las galerías del sol directo y de la lluvia, reduciendo el calor interior en verano y protegiendo los muebles de exterior. Forman parte de la categoría de complementos de aberturas, junto a mosquiteros.
Toldos enrollables y retráctiles
Los toldos enrollables se recogen manualmente con una manivela. Los retráctiles con motor eléctrico se despliegan y recogen con un control remoto o sensor de viento. Para terrazas grandes o de uso frecuente, el motor justifica la comodidad. El brazo extensible puede ser articulado (se pliega solo) o rígido según el diseño.
Materiales de la tela: resistencia y acabado
La tela de acrílico es la más duradera para exterior: resiste los rayos UV sin desteñirse, repele el agua y soporta el viento. Las telas de poliéster son más económicas pero se decoloran antes. La protección UV de la tela (expresada como UPF 50+ o similar) determina cuánto del sol filtra: a mayor UPF, mayor protección para las personas bajo el toldo.
Aleros fijos y pérgolas
Los aleros fijos son estructuras permanentes de aluminio, madera o chapa que proporcionan sombra constante sin necesidad de desplegarlos. Las pérgolas combinan estructura fija con tela retráctil o paneles móviles. Para el cuidado de la tela de los toldos, protección y limpieza. Complementá con muebles de exterior.